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sábado, 29 de agosto de 2015

A las buenas gentes de Otura






En un breve recorrido por lo que fue Otura y lo que es, queremos hacer hincapié en su mayor riqueza, sus gentes. Para ello tomaremos como modelo a una familia, podría ser cualquiera, y en este caso será siempre con su permiso y por la relación que tuvimos hace años, la familia Morillo Ferrari.
   Hijos de Antonio y de Juana, vivieron lo más duro de esa España en blanco y negro. Hijos de una guerra miserable y supervivientes de la posguerra de gachas, mendrugo de pan rancio y trabajo de sol a sol para enriquecer, aún más, al cacique de turno. Lastrados por la “osadía” de su padre que se atrevió en el 36 a poner sobre el papel carnavalesco  lo que todos querían pero pocos reclamaban abiertamente. Nietos también del último cochero del Marqués de Dílar. Acostumbrados a servir a sus señores, siempre mudos, cabeza gacha y pulso fuerte, como cualquier trabajador de la época, como todo un pueblo que depende de la “generosidad” del cacique a quien sirve.
     Comparsa los Segadores (1936):
(7) “Esta comparsa señores,
        a nadie molestará,
       pero sí le prometemos
       que diremos la verdad;
       el pobre obrero
       no tiene pan,
       pide trabajo
       y no se lo quieren dar;
       y el poderoso
     quiere la paz,
     pues con este sistema
     yo le aseguro no la tendrá
       En foto fija, me quedaría con José Morillo Ferrari (Pepe el cocherillo) ya que ha sido, y es, el más conocido por todos. El más pequeño de los hermanos, trabajador incansable y mejor persona. Trabajó muchos años en la Ollería que existía frente a la placeta del sol. Allí se casó con Julia e incluso tuvieron al primero de sus tres hijos. El no quería emigrar como habían hecho el resto de hermanos, aguantaba con un pequeño jornal, se buscaba la vida…como se dice ahora, pero la necesidad hizo lo que no consiguió el corazón. Preparó su maleta, como tantos otros, y puso rumbo a Alemania lleno de miedo e incertidumbre, sin un futuro claro y los ojos vidriosos por lo que dejaba atrás, su familia. Aquí no había manera de prosperar, de vivir dignamente, de ofrecer a sus hijos un futuro adecuado. Era la España en blanco y negro. Volvió en cuanto pudo y se juró a sí mismo no volver a repetir la experiencia; trabajador duro donde los haya, vio crecer a los suyos, casi siempre callado, modesto, honrado y sobre todo orgulloso de ser padre. En esa época emigraban jornaleros, albañiles, mozos, panaderos….ahora vemos con estupor cómo tienen que hacer lo mismo ingenieros, arquitectos, médicos…antes buscaron un futuro mejor los padres y ahora lo tienen que hacer los hijos. España en color, España miserable que arroja fuera de sí a lo mejor que tiene, sus gentes.
    ¿Cuántas familias otureñas están despidiendo a sus hijos? Seguro que demasiadas. Como vemos, no ha cambiado demasiado este país de fútbol, toros y copla…seguimos comportándonos como auténticos miserables incluso con nuestros hijos que, como ya pasó con los mayores, no tienen futuro en este pueblo.
 

viernes, 28 de agosto de 2015

RETRATO de un CONTRIBUYENTE

Rogamos disculpen los administradores del blog podemosvoturablogspot por haber subido al nuestro,  artículo publicado por ustedes, creemos que es de máximo interés para los vecinos de Otura.



Como todos/as sabréis, en estos días nos están llegando notificaciones de pago del impuesto de bienes inmuebles (IBI). Pues bien, yo no sabía hasta hace poco que existían dos tipos de contribuyentes principalmente, los de primera y los de segunda regional. Y digo esto porque, desde hace unos años, me encontré con la desagradable sorpresa de conocer la calificación de la calle donde me construí mi casa hace algunos años, no sin mucho esfuerzo y más trabajo si cabe. Resulta, vecinos y vecinas, que los ayuntamientos tienen la mala costumbre (al menos para los sufridores) de catalogar las calles de cara al catastro para identificar las calles con más actividad económica (comercios, etc) y a estas calles se las cataloga como “de primera” y eso repercute inexorablemente en el impuesto o tasa a pagar. También resulta que yo vivo en la calle Vicente Aleixandre (quizá muchos no sepáis donde está) y su calificación es “de primera” aunque no existe un solo comercio, ni es calle principal, ni está asfaltada con granos de oro pero se paga a precio de tan preciado metal. En su día algunos “espabilaos” en nuestro ayuntamiento creyeron oportuno designar a esta calle como tal para no “perjudicar” a los comercios de la localidad pero no se les ocurrió designar como “principal” las calles donde ellos y ellas residían (ya se sabe, la pela es la pela) y ahora los “jodidos” vecinos sufridores de este desaguisado nos encontramos con que tenemos que pagar los platos rotos y la vajilla entera. Pues llegados a este punto no nos queda otra, además del pataleo y denuncia pública, que exigir servicios públicos “de primera”. Los vecinos y vecinas de esta calle NO contamos con limpieza diaria, NO contamos con aceras decentes (las que hay se hicieron hace más de 30 años), NO contamos con iluminación de primera, NO contamos con asfalto de primera, Ni señales de tráfico (verticales y horizontales) decentes, Ni ningún servicio público extra que justifique la catalogación y su correspondiente pago desorbitado de impuestos. Por todo esto, y sintiéndome pisoteado en mis derechos como vecino, exijo de este ayuntamiento una rectificación y aclaración para que TODOS paguemos lo que es justo y a tenor de la ubicación y posibilidades reales. No me gusta que haya vecinos de primera y de segunda pues creo firmemente en la igualdad entre las personas y este hecho inclina la balanza injustamente, incluso machacando inmisericorde a personas más desfavorecidas. Espero, y deseo, que este gobierno local se ponga las pilas y acabe con este abuso además de cumplir con sus respectivos programas para revisar de una vez el maldito IBI que nos asfixia.



Fernando Luque

martes, 11 de agosto de 2015

Ya somos dos

Agradezco nuevamente a los administradores del loro el comportamiento hacia mi persona
Enviado por Pepe Prados

sábado, 8 de agosto de 2015

La Trashumancia del Monolito

Esto era la plaza del Meon con el monumento a la Constitución
Recuerdo cuando, iniciando la joven democracia en este pueblo, existía un espacio en lo que se denominaba popularmente “puente de la era”. Espacio de reunión vecinal donde los jornaleros se agolpaban por si eran agraciados y señalados por el dedo del capataz de turno para poder trabajar al día siguiente. Con el paso del tiempo, este cruce de caminos se convierte en plaza con su arboleda, su murete para descansar a la sombra y hasta con su fuente representada por la figura de un niño de cuyas partes nobles salía el chorro de agua, muy fresquita por cierto, ya que venía del río Dílar. Pasó entonces a denominarse Placetilla del Meón. Poco duró aquel inocente querubín refrescando a jóvenes y mayores pues algunos vándalos ultra-católicos salvadores de la moral y la ética lo destrozaron por ofensivo y, haciendo gala de su enorme hipocresía, alguno que otro acabó ese día “de putas”. El consistorio de la época decide hacer honor a la plaza, ya por entonces oficialmente Plaza de la Constitución, y coloca un monolito alusivo realizado por el artista y maestro otureño D. Miguel Ruiz Jiménez. Recordemos que esta plaza ha sido y es seña de identidad del pueblo de Otura…o quizás ya no.
Comienza su desaparición con la tala de los árboles
    Desde el desembarco de las hordas “populares” en el pueblo, en 2007, se empieza a desmontar el pueblo sistemáticamente tanto en lo ético como en lo estético. Se decide hacer de Otura una especie de cuartel militar y para eso se hace “desaparecer” el monolito y se coloca una gran bandera española, que para sí la quisiera la cercana Base Aérea de Armilla. Toda esta operación incluye tala de árboles y destrucción total del espacio. Este hecho, y atropello, continúa con la desaparición del gentilicio “otureño” y nos convertimos de la noche a la mañana en “villanos” de Otura.
El pueblo se opone a lo que esta haciendo el PP
Pero volviendo al caso del monolito “desaparecido”, al menos para la gran mayoría vecinal, resulta que no hace mucho una concejala “popular” haciendo, o mandando hacer, limpieza por el almacén de los ajos encuentra bajo una tonelada de polvo una escultura y pregunta qué demonios es eso. Ante su ignorancia, los empleados públicos la instruyen y
Esto es lo que propone el PP
decide ponerla en algún hueco donde “adorne”, en el Parque de la Estación; su ubicación está ocupada por un gran mástil y claro, no van a quitar un trozo de metal intruso y devolver el símbolo que nos representa a Todos/as por encima de banderas y estandartes. Llegados a este punto, cambia de color la corporación y después de haberse opuesto a la tala de árboles, a la destrucción del espacio y a la retirada del famoso monolito, deciden volver a pastorearlo y lo acercan, pero solo un poquito, a su ubicación original. Lo colocan a pocos metros de la plaza de la que es titular y se envainan sus protestas y sus promesas, no vaya a ser que nos invada la Guardia Civil.
Esto es lo que hace el PP
Como ven, la peregrinación del monolito a la constitución no termina, ni se espera que termine hasta que estos, u otros políticos, tengan la valentía y el coraje de restituir nuestro símbolo de convivencia y devolverlo al lugar que le corresponde y da nombre a la plaza. Promesas vanas de políticos de “izquierdas” que se arrugan ante el símbolo egocentrista de un nefasto regidor y no tienen agallas para deshacer el entuerto y dar sentido real a nuestra Plaza de la Constitución.
Esta es la nueva ubicación. ESTO NO ES LO PROMETIDO POR LOS PARTIDOS DE LA IZQUIERDA


jueves, 6 de agosto de 2015

Ya hice mi trabajo, ahora me desvinculo de Izquierda Unida

(ESTA CARTA HA TENIDO ENTRADA EN EL CORREO DEL LORO HOY DIA 6 DE AGOSTO A LAS 21,29)


Al intuir que la asamblea de izquierda unida en Otura iba por unos derroteros que no van en absoluto con mi opinión y convicción de lo que es la política local, me vi en la obligación de primero dimitir de mi cargo como coordinador  y posteriormente dos días antes de las elecciones municipales de 2015 el solicitar la baja en Izquierda Unida, para ello envié sendas  cartas certificadas tanto a la coordinadora de Izquierda Unida en Otura  Doña María Amparo Quirantes como al coordinador provincial Don Manuel Morales.

Lamentablemente, como dice la frase hecha,  "Mas sabe el diablo por viejo que por diablo", se ha producido una de mis temores el cobrar por ayudar a los demás y así se ha hecho desde  Izquierda Unida en Otura, no solo por un militante sino dos y otro encubierto con los cobros por asistencia a comisiones y a plenos, más lo que se le asigne al grupo político. Y sigo con mi convicción de que a la política local no hay que ir a buscar un trabajo y por supuesto un sueldo.


Y viendo que en algunos foros de Otura y fuera de ella aparece mi nombre, no entendiendo este hecho, es por lo que he visto oportuno pedir a los administradores del Loro me publiquen esta carta. Y aprovecho para decirle al comunista,  que aunque no estoy de acuerdo con la política actual de Izquierda Unida en Otura,  en su sede hay buena gente y le animo a que se acerque y  allí le darán todo tipo de explicaciones, es obvio que yo ya no puedo dar ningún tipo de información.

También les comunico mediante esta carta mi acercamiento  a Podemos y  en la actualidad soy un militante activo. Estoy en un grupo de gente que ven la política municipal local de la misma forma que yo.




sábado, 25 de julio de 2015

Y ¿para qué los cien días de cortesía?

Los cien días de gracia están propiciando empalagosas páginas de gloria a los nuevos en las lides de la administración que se incorporan al poder, que son muchos. El tedio del verano y las buenas intenciones, a pesar de lo sanas que son, están matando las escasas emociones. En fin, que las bicicletas son para el verano y los problemas para bien entrado septiembre, que nos queda la bandera es sagrada. Los cien días de gracia pertenecen a los rigores del protocolo político, que no sé exactamente dónde tienen su origen. Me imagino que hay que dar un margen de cortesía para poner las cosas en su sitio en las instituciones, nombrar cargos y reorganizar el cotarro, porque los programas ya vienen hechos, refrendados por los electores y los pactos, claro los pactos ¿cuando han sido públicos?, el pacto psoe+iu, creo que no lo conocen ni los militantes mas cercanos a ambas formaciones.
El tedio que produce este período no se parece mucho al que hemos vivido en otros cambios de Gobierno, tiene un tono, como digo, empalagoso, pero también de desorientación política con, una oposición que se ha dejado cautivar por un ambiente «new age» que traducido a nuestro castellano es un nuevo estilo musical para la relajación y el optimismo y los mantras que pretenden marcar un tiempo nuevo de paz y armonía.
Alabo el diálogo y creo que lo demandan los ciudadanos, pero en esta paz romana que se ha establecido hay algo brumoso, sospechoso, inquietante, que no termino de captar, pero que intuyo que puede terminar mal, no han contado para nada con los ciudadanos para este pacto, saben acaso ¿que es lo que quiere el pueblo? y ¿donde esta la transparencia? escrita y dicha por activa y pasiva en sus programas.. Una cosa es el ambiente público y publicado y otra, la realidad, y aquí, sospecho, hay gato encerrado, claro ademas de los suculentos y vergonzantes sueldos de dos formaciones que privaron a su antecesora de un sueldo para poder ejercer de alcaldesa. No hay que ser muy pardillo para intuir que hay corrientes subterráneas que no tendrán verano, que trabajan a tiempo completo para encausar sus intereses y colocarse amparados por los nuevos tiempos.
Señores del psoe y de iu el poder os empodera, esto es aumentar vuestra fortaleza política, y el éxito os ha engrandecido, pero esto no es el fin para los que os han votado.


La política tiene sus contrapartidas y ser concejal no es gratis. Estáis obligados a dar la cara en la que podría ser su última proeza después del crujir de dientes, aunque tiene muy difícil borrar la imagen que se han labrado en estos pocos días. Los problemas vendrán, y podrán ser considerables, después, cuando no pueda cumplir con sus palabras, porque ser concejal es meritorio, pero los hay de primera y de segunda, a pesar del largo título que lo acompaña.