Estados Generales Francia Fue el cambio político más importante que se produjo en Europa,
a fines del siglo XVIII. En donde se desataron conflictos sociales similares, ...
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La familia es la base
de la sociedad. Alrededor a ella crecemos, nos educamos y creamos el
entorno más óptimo para nuestro desarrollo personal, profesional y
humano en sentido de responsabilidad y solidaridad. Pues bien, os
contaré una pequeña historia de nuestra familia, eso sí, política.
Resulta que había
una vez un hombre soltero (Estado) que, cansado de su soltería
(Monarquía), decidió buscarse una novia que lo alejase de la vida
de juerguista y hombre de poco provecho que llevaba. Conoció a una
chica bien parecida, jovial y risueña que le hizo ver la necesidad
de “sentar cabeza” de una vez. Esta chica se llamaba República.
Con República inició un noviazgo algo tormentoso pero, a fuerza de
empeño, consiguió que fuese prosperando. Un buen día, sin embargo,
Estado se emborrachó y en el transcurso de su borrachera, conoció a
otra chica llamada Dictadura con la que, prendado de ella por su
porte y galantería, finalmente se casó. Con ello abandonaba a
República a pesar de lo mucho que lo había ayudado e iniciaba un
matrimonio con Dictadura que duraría muchos años. Fruto de ese
matrimonio nació un único hijo (Conservador) siendo el blanco de
todas las atenciones posibles y, aunque muy caprichoso, el centro de
todos los esfuerzos de Estado y de Dictadura, sus padres. Sin
embargo, al cabo de los años, Dictadura enfermó y murió. Estado
volvió a quedarse solo y con un hijo pero tuvo la suerte de hablar
con dos vecinas casamenteras, Vasca y Catalana, que conocían a una
señora viuda que vivía cerca. Esa señora se llamaba Democracia
pero tenía un pequeño inconveniente; por un lado no quería casarse
y, por otro, ya tenía dos hijos más de su anterior matrimonio,
Progresista y Comunista. Entonces se reunieron todos un día y,
viendo que lo más adecuado para los hijos y para los adultos era
encontrar un “acomodo”, hicieron un pacto al que llamaron
Constitución que les sirviera como modelo de convivencia entre
todos. De esa relación de “pareja de hecho” nació otra hija,
Magenta, llenando la casa de alborozo y alegría con sus ocurrencias
y su porte algo pijo. Por otro lado, Conservador y Progresista eran
los auténticos reyes del mambo ya que exprimían a su padre Estado,
consiguiendo de él todo lo que pretendían y cuando este no
transigía, se escudaban en su madre Democracia para conseguir sus
fines. A Comunista no le hacían demasiado caso aunque se empeñase
en jugar con sus hermanos mayores pero quien más tirria le tenía
era Conservador.
Se podría decir que
era una familia normal, con sus celos, con sus broncas entre
hermanos, compitiendo continuamente por ganarse el favor de su padre
Estado….como en todas las casas vamos. Pero un día, Magenta y
Comunista observaron que su madre Democracia no se encontraba bien.
Al preguntarle qué le pasaba, esta les dijo que esperaba otro hijo y
que, durante un tiempo, no tendrían toda su atención ya que se
tenía que ocupar de su nuevo retoño. Cuando la noticia les llegó
al resto de la familia, hubo posturas dispares; el padre Estado se
alegró ( a él siempre le habían gustado los niños) Conservador
empezó a refunfuñar ya que había pasado de ser hijo único, a uno
más de familia numerosa. También Progresista estaba en contra del
nuevo miembro y prefería jugar con Comunista pero dejando claro que
él era mayor y, por tanto, jugaban a lo que quisiera. Ocurría, en
definitiva, que los hijos se sentían amenazados en su “status”
dentro de la familia y no estaban dispuestos a compartir el cariño
ni la atención de sus padres Estado y Democracia. Aun cuando todavía
no pasaba de seis meses de gestación, ya lo odiaban, ya decían que
no jugarían con él, que no compartirían nada…..Al no nacido aún,
le querían llamar Podemos por aquello de las muchas dificultades que
encontraría al nacer. Algo normal, como en cualquier familia, como
todo en este país lleno de rencor, envidia, celos, etc….En qué
familia no hay algún hijo caprichoso, algo tirano o arrogante pero
que se esconde bajo las faldas de su madre cuando la cosa se le
tuerce. Al final lo que importa es la familia en su conjunto, con sus
disparidades, pero familia al fin y al cabo.








